martes, 27 de mayo de 2014

Los Mantras


"Mahalaxmi Ashtag Strotram"
Los mantras son sílabas o grupos de sílabas sin un significado o definición literal o específico. La palabra mantra proviene del sánscrito y quiere decir liberar la mente (man: mente; tra: liberar). Los mantras se repiten un determinado número de veces con un propósito específico, y por el ritmo y vibración que producen, tienen el poder de enfocar la mente y motivar cambios. A medida que repetimos y nos concentramos en el mantra, nuestra mente no tiene espacio ni tiempo para otros pensamientos y por ende, logramos relajarnos y meditar más profundamente. El principio de un mantra es el concepto básico de que el sonido es vibración y toda vibración a su vez genera energía y por lo tanto tiene la habilidad de generar cambio en el campo donde se introduce. Los mantras pueden repetirse en voz alta o mentalmente y frecuentemente se usan junto con mandalas y otras herramientas de meditación.

Se cree que los mantras se originaron en tradiciones védicas aunque desde la creación del lenguaje, las palabras han sido consideradas como poderes creadores o destructores. De hecho, el énfasis que ponemos a nuestros nombres propios tiene que ver con la energía que le asignamos a nuestro ser dentro de nuestra cultura y que nos identifica como individuos y nos "crea" dentro de nuestro grupo. Un mantra muy popular es Om (AUM), que según el hinduismo es el sonido creador del universo y el principio de la existencia.

De igual manera, existen otros mantras usados en el hinduismo y budismo, que tienen objetivos específicos y el propósito general de asistir al individuo en su camino espiritual. Sin embargo, si trabajamos con la intuición podemos también crear nuestros propios mantras, los que resuenan con nuestra esencia. La combinación de la vibración del sonido y la intención con la cual lo usamos hace que cualquier mantra sea poderoso y efectivo. Algunos mantras populares, además del Om, son Hung que se refiere a mente inmutable; Hasa, que significa alegría; y Ah, que significa palabra. En el hinduismo también se trabaja con mantras raíz que representan una vibración específica de un objeto o forma material a la cual queremos acceder. 

Por ejemplo, cada chakra tiene un mantra asociado. Para trabajar el chakra de la raíz, se usa el mantra Lam. El segundo chakra se trabaja con Vam. El tercer chakra resuena con Ram. El cuarto chakra responde a Yam. El quinto chakra corresponde a Ham. El tercer ojo vibra a la frecuencia de Om. El séptimo chakra se activa con cada una de las letras sánscritas pero frecuentemente se trabaja con un sonido nasal de N. También existen mantras que han sido invocados por gurús o se le atribuyen a maestros superiores, y que se utilizan a menudo en prácticas de meditación con intenciones específicas. Por ejemplo, Om Mani Padme Hum, se usa para calibrar nuestra esencia humana con la divina. Otro mantra que ha cobrado interés en las últimas décadas proviene de Hawaii. El Ho'oponopono es a la vez mantra y técnica de sanación. La palabra en sí traduce vagamente a rectificar un error. La práctica de Ho'oponopono está basada en la creencia que cada individuo tiene poder sobre su propia vida y es responsable por su propia sanación.

En resúmen, cada persona tiene memorias asociadas con emociones y al sanar esta asociación, podemos sanar y cambiar nuestra vida. Algunos repiten Ho'oponopono como cualquier otro mantra. También, como parte de la adaptación a través de los años, la práctica de Ho'oponopono consiste en enfocarse en una persona con quien tenemos algún conflicto pasado o presente, y aunque pensemos que son ellos los que nos han hecho algo, repetimos "Lo siento, Perdóname por favor, Te amo y Gracias." Practicar estos mantras tiene el poder de sanarnos y purificar nuestras emociones y cuerpos. Aunque los mantras ya establecidos están conformados a menudo por palabras con un significado ya otorgado, es importante que en la práctica no nos detengamos a racionalizar su significado, pues va en contra de la esencia de los mantras, que es despejar la mente de cualquier pensamiento.

En ceremonias hindúes, a veces se trabaja con Japa Malas que son accesorios similares a un rosario, que tienen 108 bolitas (algunas veces múltiplos de 3; los Japa Mala Hands) para recitar este número de veces el mantra escogido. Muchos de quienes practican disciplinadamente con mantras siguen esta tradición y trabajan con Japa Malas en sus ratos de meditación, usualmente en la mañana y tarde. Sin embargo para usar mantras no es necesario establecer una ceremonia específica. De hecho, usar los mantras como instrumento de relajación y meditación es bastante fácil. El simple hecho de repetir un mantra (en voz alta o en la mente), en cualquier momento que se necesite, lo hace efectivo. Puede ser en el autobis, en una reunión o mientras caminamos a nuestro perro. En cualquier momento donde necesitemos despejar la mente de preocupaciones, problemas o pensamientos negativos, o invocar la solución a alguna situación, usar mantras será efectivo. Para crear un estado de relajación y calma, podemos usar ritmos más lentos, mientras que si necesitamos energizarnos, podemos recitar el mantra a un ritmo más veloz y juguetón.


EJERCICIO PARA COMENZAR

1.Siéntese en un lugar donde no será interrumpido por al menos media hora. 
2.Escoja el mantra de su preferencia o empiece con un Om. 
3.Identifique la intención de la meditación y el uso del mantra. 
4.Siga los pasos de su práctica para meditar. Concéntrese en su respiración por 5 minutos, siguiendo el ritmo natural del cuerpo. 
5.Empiece a vocalizar el mantra, tomando aire lentamente y pronunciando el sonido al exhalar, prolongándolo lo que más pueda. No lo force. Repita a su propio ritmo, intentando no dejar momentos de silencio entre un mantra y el siguiente. 
6.Siga el ritmo natural de su respiración sin quedar sin aliento. Cuando sienta que la transición es natural y sin esfuerzo, vaya bajando la voz hasta que el canto del mantra sea interno. 
7.Deje que el canto interno vaya bajando de volumen también hasta encontrarse con silencio. 
8.Disfrute de este silencio por el tiempo que desee.

Bendiciones
Namaste!!

lunes, 26 de mayo de 2014

El abrazo es algo grandioso!




"El abrazo es algo grandioso!
Es la manera perfecta para demostrar el amor que sentimos
cuando no conseguimos la palabra justa..."

Todos sabemos lo que es un abrazo o el acto de abrazar. Según lo define la RAE en su primera acepción sería el acto de ceñir con los brazos, aunque también señala otras como el estrechamiento de los brazos en señal de cariño o el hecho de rodear, ceñir por sí mismo. 



También podemos definirlo como estrechar a otra persona entre nuestros brazos como forma de saludo, dar afecto o consuelo.


Es decir, el abrazo es un excelente medio de comunicación entre las personas que no necesita ser hablado ni expresado a través de las palabras. Pero, más allá de todas estas definiciones teóricas ¿alguna vez hemos pensado todo lo que conlleva un abrazo? ¿cómo sentimos los abrazos y qué repercusiones tienen sobre nosotros? ¡Cuánto silencio acompaña a un abrazo! y ¡cuánto se dice a través del mismo! Abrazar,es una caricia del alma Muchos de nosotros si echamos una vista hacia el pasado, a nuestros recuerdos, encontraremos numerosas situaciones significativas en las que un abrazo fue suficiente como consuelo, acto de cariño o respuesta a algo que necesitábamos, incluso también como un regalo de
nuestros seres queridos.

Los Abrazos son terapèuticos,abrazar es una maravillosa forma de dar amor a los que nos rodean,es acariciar el alma de quien tenemos cerca. La duración media de un abrazo entre dos personas es de 3 segundos. Pero los investigadores han descubierto algo fantástico. Cuando un abrazo dura 20 segundos, se produce un efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente. La razón es que un abrazo sincero produce una hormona llamada “oxitocina”, también conocida como la hormona del amor. Esta sustancia tiene muchos beneficios en nuestra salud física y mental, nos ayuda, entre otras cosas, para relajarse, para sentirse seguro y calmar nuestros temores y la ansiedad. Este maravilloso tranquilizante se ofrece de forma gratuita cada vez que tenemos a una persona en nuestros brazos, que acunamos a un niño, que acariciamos un perro o un gato, que estamos bailando con nuestra pareja, cuanto más nos acercamos a alguien o simplemente sostenemos los hombros de un amigo.
Abrazar es una maravillosa formar de dar amor a los que nos rodean, es acariciar el alma de quien tenemos cerca.

Todos funcionaríamos mejor si abrazáramos o nos dejáramos abrazar más a menudo, porque aunque abrazar es un acto cotidiano, desconocemos la plenitud que nos proporciona. Es verdad, que hay muchos tipos de abrazos, algunos de carácter más positivo, otros más negativos, cada uno alberga diferentes intenciones, estableciéndose un lenguaje simbólico entre la persona que lo da como la que lo recibe. Pero lo importante no es solo recibir abrazos, sino también darlos, y pedirlos si es necesario. ¡Abrazar también es un arte! 



Beneficios de un abrazo.

Resulta imposible enumerar todos los beneficios que aporta un abrazo, ya que habría que detenerse en cada situación específica, observando el contexto, el motivo, las personas implicadas y la historia de cada una, pero podemos mencionar algunos de los beneficios generales que aportan los abrazos positivos como:
-Disminución del estrés.
-Sensación de seguridad y protección.
-Ayuda a nuestra autoestima.
-Transmisión de energía y fortaleza.
-Mejora de las relaciones interpersonales.
-Promueve la sensación de tranquilidad.
Pero lo mejor es que lo compruebes por ti mismo cuando seas partícipe de la experiencia de un abrazo, pues no hay dos abrazos iguales por mucho que queramos y recuerda que la vida es como el abrazo de un desconocido.

"Un simple abrazo nos enternece el corazón;
nos da la bienvenida y nos hace más llevadera la vida.

Un abrazo es una forma de compartir alegrías
así como también los momentos tristes que se nos presentan.

Es tan solo una manera de decir a nuestros amigos
que los queremos y que nos preocupamos uno por el otro
porque los abrazos fueron hechos para darlos a quienes queremos.

El abrazo es algo grandioso.
Es la manera perfecta para demostrar el amor que sentimos
cuando no conseguimos la palabra justa.

Es maravilloso porque tan sólo un abrazo dado con mucho cariño,
hace sentir bien a quien se lo damos, sin importar el lugar ni el idioma
porque siempre es entendido.

Por estas razones y por muchas más...
hoy te envío mi más cálido abrazo"
-Mario Benedetti-

Bendiciones
Namaste!!

...Y seguimos Meditando...

Lo Siento, Perdón, Gracias, Te amo!!
Pronuncia las palabras mágicas y Sana.





Lo Siento, por las memorias de dolor que comparto contigo.











Te pido Perdón, por unir mi camino al tuyo para sanar.













Te doy las Gracias, porque estas aquí para mi.













Te amo, por ser quien eres

MIEDO?... COMO VENCERLO?


El miedo aparece todos los días y con frecuencia en nuestras vidas en la forma de estrés, inquietud, ansiedad y una variedad de otras formas negativas que proliferan. Por ejemplo, el estrés es una de las grandes enfermedades del siglo XXI. Originalmente, la palabra “estrés” se usaba en inglés sólo en el sentido de presión o tensión ejercida sobre una máquina: los ingenieros calculaban el estrés para asegurarse de que una máquina funcionara correctamente. Sin embargo, poco a poco el término se fue haciendo más popular para describir el estado de los seres humanos. Cuando intentamos describir el estrés, una cadena entera de palabras como “empujón”, “presión”, “más” o “plazo” nos vienen a la mente. Tener que producir, que hacer cada vez más y que sea cada vez mejor, crea mucha tensión, que proviene del miedo de no ser capaz de conseguir el resultado a tiempo. Los valores materialistas de obtener, tener, acumular y superar a los demás en la forma de ambición, competitividad y posición producen mucho estrés.

Cuando estamos estresados, sin duda estamos sobrecargados. Pensamos y hablamos demasiado y reaccionamos de forma exagerada, lo cual afecta al cuerpo y a la mente negativamente. Lo peor es que eso se convierte en una costumbre, que a menudo no se controla, y así el simple remedio de parar y relajarse no se considera como un remedio. Algunos llegan a considerarlo una inútil pérdida de tiempo.

Sin embargo, antes de explorar cómo superar el miedo en general, examinemos algunos tipos de miedo que sufrimos los seres humanos:

A lo desconocido – por ejemplo a la muerte o a una situación nueva.

A la soledad – a veces la gente teme a la soledad hasta el punto que no pueden soportar estar solos y prefieren perderse en relaciones y actividades superficiales.

Al futuro – el aumento de las crisis en el mundo, sean políticas, económicas, medioambientales o sociales, crea o añade miedo individual o colectivo al futuro.

A la enfermedad – a veces debido a su miedo a la enfermedad, la gente empeora las dolencias que padecen o viven atemorizados de contraer algo terrible.

A los demás – suele ser el miedo peor: el miedo a la ira, el rechazo, el juicio y la violencia de los otros.

Al fracaso – algunas personas evitan hacer algo, o deciden no actuar, debido a que el miedo a fracasar paraliza su iniciativa y su confianza.

A la autoridad – puede tratarse del miedo a un padre o a un director o hasta a Dios. Debido a que frecuentemente se ha hecho un mal uso de la autoridad, o que ésta ha sido mal representada; para controlar y anular a la gente, se ha convertido en una fuerza negativa, tanto personal como colectivamente, en la sociedad.

Hay muchas razones para estos miedos, pero las principales incluyen:

• Experiencias pasadas, que conllevan decepción, inseguridad o recelo.
• Falta de fe en uno mismo y en los demás.
• La necesidad de aprobación, de pertenecer o de ser aceptado.
• El hábito de ver las cosas negativamente.

Uno de los grandes productos del miedo es la duda. 


Cuando una persona está perdida en la duda, no puede creer en soluciones y respuestas, ni siquiera para experimentar con ellas o de tratar de ver si pueden funcionar. La duda en una forma extrema crea tanta incertidumbre e inseguridad que la persona sufre de una parálisis mental e incluso emocional. Se produce un bloqueo o una situación de pánico en la que no hay iniciativa positiva que sea posible. La mente está acosada por preguntas: “¿cómo?”, “¿cuándo?”, “¿por qué?” o “¿qué?”. En realidad, las preguntas no se plantean para encontrar respuestas sino para prolongar la vacilación, o para mantenerse uno a la defensiva, o en un estado de no compromiso, sin que en realidad se escuche ni se quiera saber. Investigar es algo distinto de dudar; cuando investigamos, planteamos preguntas constructivas y se produce una receptividad al aprendizaje y una buena disposición a experimentar.

Cuando hay cualquier tipo de miedo, que puede expresarse a través de la duda, los celos, el secreto o la competitividad, no hay receptividad ni buena disposición. En el centro de todo eso está el miedo a perder una persona, una posición, una posesión o la propia imagen. Todos los miedos, tanto los sutiles como los groseros, causan dependencia, expectación y, en último término, conflicto, con el propio yo o con los demás.

¿Cómo podemos superar el miedo?

Antes de participar o de reaccionar, a menudo necesitamos relajarnos, calmarnos y observar para que nuestra contribución sea apropiada y positiva.

Aprender a observar:

• ¿Cómo me veo a mí mismo?
• ¿Como alguien valioso?
• ¿Con el derecho a ser?
• ¿Puedo afrontarme a mí mismo?
• ¿Me gusto, acepto y respeto a mí mismo?

• ¿Cómo veo a los demás?
• ¿como amigos?
• ¿como enemigos?
• ¿como maestros?
• ¿como soportes?
• ¿como extensiones mías?
• ¿como objetos de valor?

• ¿Cómo veo la vida? Ante todo como:
• ¿Alegría o dolor?
• ¿Un regalo o una maldición?
• ¿Un juego o una batalla?
• ¿Aprendizaje o pérdida?

Si recorremos estas preguntas despacio y con calma, y nos tomamos el tiempo para pensar sobre ellas, las respuestas nos harán conscientes de si estamos construyendo muros o puentes en nuestra vida. ¿Hay sólo puentes o sólo muros o ambas cosas? ¿Más puentes o más muros? La respuesta negativa es un muro; la positiva es un puente.

He aquí algunas formas de construir más puentes y menos muros:


Confianza
Aprende a confiar, porque confiar en uno mismo, en los demás y en la vida abre posibilidades imprevistas. No te preocupes demasiado si te engañan, si el otro no dice la verdad, si, si, si…
Deja estos “si” y actúa. Como se suele decir: “Quien nada arriesga, nada gana.”

Fe
Salta por encima de las barreras; no las conviertas en excusas. Si no aceptamos retos, nuestra vida es una vida de “aburrida seguridad” cuyo fundamento está en el miedo a la novedad y al cambio. Puede parecer cómoda y segura, pero es de una seguridad ilusoria, que puede romperse en cualquier momento, de cualquier forma.

Aceptación
Los errores, los contratiempos, los fracasos, las decepciones forman parte del proceso de crecimiento y de conocimiento, y no hay que condenarlos o temerlos. Todo ser humano los ha experimentado o los está experimentando, y los continuará experimentando.

Ser liviano
Todas las cosas tienen su significado y, si no ahora, al fin, entenderemos ese significado. Es sano para la mente y el cuerpo no cargar con el peso de la exageración y la falta de perspectiva.

La vida es un juego
Conoce las reglas y juégalo bien. Un buen jugador entiende, por eso es tranquilo, tolerante y flexible, no se queda atascado en una jugada, un movimiento u otro jugador durante demasiado tiempo, concede el respeto y la atención debidos, pero sigue adelante. Un buen jugador desempeña en el juego el papel que le corresponde y no intenta desempeñar el de los demás.

Amor propio
Reconozcamos nuestra realidad espiritual como seres humanos con recursos de calidad en su interior que tienen siempre que estar abiertos para usarlos. No necesitamos aceptar falsos apoyos del exterior, como un nombre, fama y elogio. Somos lo que somos por lo que hay en nuestro interior. Nuestro punto de referencia es lo que de eterno y valioso hay en nuestro interior; entonces no puede darse el miedo a recibir daño.

Silencio y perspectiva positiva
Cuando nos damos cuenta de la importancia de estar en silencio y quietud de vez en cuando, entonces nuestra positividad hacia el yo y la vida se reexamina y renueva. De lo contrario, la velocidad e inmensidad de las fuerzas negativas, provengan del yo o de los demás, sin duda nos harán temerosos.

Alejémonos de las presiones de la vida y aprendamos a romper las cadenas del miedo que nos atan y nos impiden progresar espiritualmente.

Bendiciones
Namaste!!

sábado, 24 de mayo de 2014

Abandona tu Pasado, Perdónate...



Vivir en el pasado es morir al presente, nos perdemos el ahora cuando estamos en el ayer. El pasado ata, atrapa y mata. El presente libera, crea y da vida. Sólo en el tiempo del ahora nos permitiremos vivir satisfactoriamente.

El pasado es el recuerdo doloroso, el sentimiento que se convirtió en resentimiento, la experiencia dolorosa que le llamamos culpa. El amor que se transformó en odio, la sensibilidad que se vuelve sensiblería. Experiencias de dolor, miedo, culpa, insatisfacción y tristeza. Pesada carga que a veces llevamos con nosotros, equipaje que no nos permite vivir sino sobrevivir a duras penas.

Accedemos al presente cuando perdonamos, nos perdonamos y perdonamos a los demás. Perdón, palabra mágica y sanadora. Perdonar no es aceptar los hechos ocurridos, no es olvidar, tampoco es negar lo que nos pasó. El perdón no justifica pero tampoco juzga. El perdón te libera del pasado y te pone en tiempo presente.

El ahora, tiempo de Dios. Momento maravilloso donde existen todas las posibilidades de cambio y transformación; en el cual tú comprendes y no solo entiendes, aceptas pero no te resignas, aprendes para crecer y no para sufrir. Dejas de ser víctima y te conviertes en aprendiz.

Recuperas de esa manera el poder que alguna vez en ese pasado, lo habías extraviado. Poder de dirigir, determinar y direccionar tu vida. Poder de amar, comprender y aprender. De construir un futuro a partir del presente.

El perdón no interroga, no tiene preguntas del pasado, porque ese pasado ya no existe. No importa lo sucedido porque ya sucedió. Pero si es importante lo que hagas en el presente porque eso determinará tu futuro. No te conviertas en victima de otras víctimas, ni en actor de dramas de dolor y sufrimiento. Crea tu propia obra de teatro. Sé tú el guionista, el director y el observador.

Abre tu corazón al perdón, libérate de toda esa carga que te esta pesando y no te deja avanzar. Perdona desde la comprensión amorosa, no para que cambies a los que te dañaron o justifiques los hechos acontecidos. Perdona para que seas feliz y recuperes la paz. Comprende que detrás de todo hecho por más doloroso y funesto que acontece siempre existe un significado profundo.

Perdónate a ti mismo, recupera tu integridad y tu inocencia. 


Sobre todas las cosas que hayas hecho, cometido o protagonizado; considera que sigues siendo inocente a pesar de todo.

Libérate del miedo, del dolor y de la culpa. Siente que todos tenemos el derecho de equivocarnos alguna vez, pero también disponemos de la obligación de aprender para no repetir la experiencia dolorosa.

Perdona a los demás, mira en cada agresor una víctima de su pasado. En cada hecho de dolor una enseñanza que aprender. No dejes que te conviertan en víctima de otras víctimas y en victimario de los demás.

Acepta los hechos que te ocurrieron, no como resignación sino como actitud transformadora para el cambio. Convierte ese odio y resentimiento en comprensión amorosa, la culpa en aprendizaje y el miedo en coraje.

Despierta de la pesadilla tenebrosa del pasado a la vida cálida en presente que te espera.

Perdón, perdonarnos, perdonar. Hace mucho tiempo alguien nos había ya enseñado lo mismo cuando dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen…”. Ahora es el momento de aprender, porque ya no hay más tiempo que perder.


Bendiciones
Namaste!!